Así cambiará blockchain el negocio de las agencias de comunicación

He de reconocer que este artículo puede ser una pequeña decepción para el lector que busca respuestas. Blockchain está en una fase de innovación en la que hay más preguntas que respuestas, especialmente cuando tenemos que aventurar cómo afectará esta tecnología al negocio de las agencias de comunicación. Ha habido sectores como la criptoeconomía que sí han sabido sacarle utilidad, pero ahora estamos en la fase de innovarla para llevar algo práctico a nuestro negocio.

En los procesos de innovación, lo primero que siempre se produce es una gran apertura, para entender la magnitud del desafío y elegir bien los aspectos del mismo en los que focalizar nuestra atención; para formular las preguntas adecuadas que nos permitan definir a qué nos enfrentamos y cómo puede afectar esta tecnología a nuestro modelo de negocio.

Nuestros clientes, esas personas y empresas a las que ayudamos, ¿seguirán siendo los mismos? Las empresas que nos contraten, ¿serán del mismo tamaño? ¿Serán nuestros interlocutores dentro de las empresas del mismo perfil que hasta ahora? Si pensamos en qué ayuda ofrecemos a nuestros clientes ahora, tal vez nos llevemos sorpresas. Es posible que tengamos que empezar a implementar estrategias de comunicación muy diferentes, o aprender a trabajar en entornos distribuidos en los que la información no esté en un servidor sino en una cadena de bloques. Quizá también cambie la propuesta de valor de las agencias y la responsabilidad que adquieren tanto el que genera un contenido como el que lo recibe.

Cabe preguntarse si cambiará la forma en que nos vamos a relacionar con nuestros clientes. ¿Seremos capaces de facilitar servicios de alto valor añadido en los cuales la veracidad de la información y su verificabilidad sean claves? ¿Este nuevo paradigma nos va a obligar a trabajar de otra manera, a ofrecer servicios más personalizados? ¿Es posible que ingresos, costes y rentabilidades que no imaginábamos aparezcan al llegar nuevos clientes que cambien la forma de monetizar los servicios que le prestamos?

¿Qué otras formas de trabajar tendremos? Quizá cambien los recursos humanos que necesitamos y que nuestros equipos integren nuevas capacidades y perfiles. Es posible también que debamos incrementar los tiempos de aprendizaje.

Puede que las agencias necesitemos socios tecnológicos que entiendan muy bien esta tecnología, y habrá que tener en cuenta los costes asociados a esto y los beneficios que pueda reportar a una agencia.

Servicios como los clippings de prensa pueden estar llamados a desaparecer, o al revés, quizá aparezcan herramientas increíblemente precisas para hacer un seguimiento detallado de cuanto ocurre, y que aporte más valor y seguridad.

En definitiva, blockchain cuestiona el modelo de negocio de las agencias de comunicación en todos los aspectos. Estamos en la primera fase de la innovación, en la que debemos hacernos todas estas preguntas y trabajar en las respuestas. Espero que en la próxima edición de Perspectivas wellcomm estén ya más definidos algunos de los aspectos que esbozamos aquí, y que podamos decir que tenemos las ideas muchísimo más claras.

Mientras tanto, seguiremos haciéndonos preguntas.