CriptoNoticias: periodismo en blockchain

En 2015, comencé CriptoNoticias, un periódico digital cuyo foco es dar a conocer al mundo de habla hispana la tecnología que Bitcoin, la primera criptomoneda y blockchain, trae y los cambios que con ella se vienen; no solo en el ámbito financiero, como erróneamente se creía al inicio, sino en cualquier otro que dependa de un ente central para operar.

Blockchain es sinónimo de descentralización, de hecho, es la palabra más usada para definir esta tecnología, aun cuando la seguridad e inmutabilidad sean dos de las características más importantes que contiene. Con todo, pecamos de ingenuos al creer que “blockchain llegó para descentralizarlo todo” y, particularmente, el negocio del periódico es uno en el que la descentralización absoluta no será lo que experimentaremos.

Probablemente hemos oído acerca de iniciativas como Steem y Yours para la generación de contenido descentralizado, pero estas plataformas blockchain no son más que eso: gente publicando a diestra y siniestra cualquier cosa que pase por sus mentes. Los periódicos no funcionan así. En un periódico hay una línea editorial clara apegada a objetivos comunicacionales claros.

El cambio que traerá blockchain a los diarios no descentralizará la línea editorial, no puede hacerlo. En cambio, pluralizará a sus trabajadores en una suerte de mercado y pondrá en evidencia las noticias falsas con registros inmutables de las publicaciones y sus cambios, que a la larga las eliminará.

El periódico del futuro no contará con una plantilla fija de periodistas, editores y correctores, más bien tendrá un mercado interno de ‘sucesos a cubrir’, ‘trabajos a editar’ y ‘publicaciones por verificar’ que serán tomadas por periodistas disponibles al momento, previamente calificados y cuya reputación se moverá basada en la calidad de su trabajo (todo esto enmarcado en un contrato inteligente a cargo de algún representante de la línea editorial del periódico); y un mercado externo, en el que los periodistas pondrán voluntariamente en venta contenidos de su autoría que serán subastados en el tiempo para ser adquiridos por el medio que más los desee.

Al final, el esquema no será muy distinto al desarrollo peer-reviewed de Bitcoin: cualquiera puede trabajar en ello, pero solo lo pertinente de alta calidad será integrado al protocolo.