Entrevista

Blockchain y comunicación

Actualmente el mercado empieza a ser capaz de separar el concepto de la tecnología blockchain del entusiasmo por las monedas digitales. En este punto en que la comprensión de la esencia de la tecnología blockchain se vuelve madura, comienzan a vislumbrarse realidades imparables.

Junto con la aparición de las primeras aplicaciones reales, aptas para el mercado tradicional que utilizan ya blockchain como un servicio para optimizar los procesos de las organizaciones, emergen en paralelo oportunidades en sectores específicos, en los que las bondades de dicha tecnología aportan ventajas extraordinarias desde ahora.

Sin duda, uno de ellos es el de la comunicación. Con el desarrollo y expansión de internet y las redes sociales, el control de la actualidad ha quedado fragmentado y desenfocado. Hoy, con un móvil, cualquiera es periodista, y lo que es peor, no existen filtros que validen la credibilidad de la información. La capacidad de viralización de los archivos digitales a nivel global en cuestión de segundos está generando problemas de autoría y propiedad intelectual. Cada minuto se generan miles de copias automáticas de webs para tener contenido con el objetivo de posicionarse de forma óptima en los buscadores. La gran guerra en la que están involucrados los actores tradicionales de la comunicación es la creación y gestión de contenido, además de la notoriedad, y llámese notoriedad no solo a la capacidad de publicitar un producto con la finalidad de vender más; la definición también abarca la notoriedad personal, ser el primero, ser único, ser diferente, ser popular… tener más likes.

En este escenario en el que los flujos de la comunicación ya no son manejados por los agentes tradicionales, encontramos, indudablemente, ventajas como la velocidad y la objetividad ante ciertos tipos de noticias, pero también aparecen amenazas preocupantes para el futuro.

Blockchain puede ser la solución tecnológica a estas amenazas. Hoy por hoy, los desarrollos de herramientas dan la posibilidad de asignar una ID digital cierta, segura y utilizable a los periodistas acreditados, así como a sus artículos y archivos. La capacidad de certificación y validación que posee la tecnología blockchain, unida a la ‘firma’ de dichos archivos digitales, soluciona muchos problemas, no solo de copyright, sino también de autoría y responsabilidad sobre cada foto, vídeo o documento digital disponible en la red.

La creación de consorcios entre agencias y medios de comunicación permitirá generar estándares que aprovechen al máximo esta tecnología.

Por otro lado, sabiendo que la ID digital, la certificación y firma de comunicaciones cifradas de archivos digitales en blockchain es ya una realidad, podemos dar otro paso más y mirar a un futuro cercano en el que blockchain no solo aportará sistemas de validación, sino que la utilización de tokens permitirá regular la generación de contenidos y el reparto de los derechos de autor. Ya existen plataformas que caminan por este sendero, adentrándonos en un nuevo paradigma de la propia definición de comunicación.

Y como todo lo que se acerca a la órbita de blockchain, los agentes tradicionales a medida que conozcan esta realidad se verán inmersos en una vorágine donde la naturaleza de la esencia blockchain puede llevar a la duda y, por tanto, al bloqueo.

¿Adoptamos esta tecnología? ¿Es pronto? ¿Qué herramientas existen ya? ¿Qué hacemos?… Pero, no olvidemos algo de la tecnología blockchain: tiene capacidad de eliminar intermediarios.

Y, a modo de epílogo, dejamos esta reflexión: ¿cuán lejos estamos de que alguien desarrolle un periódico digital basado en la tecnología blockchain, que identifique a la gente que escriba y publique (haciéndose responsable de dicha publicación) y pagándoles según se vea esa noticia, y además con el certificado de autoría de dicha publicación en blockchain?