Entrevista

La oportunidad de blockchain

Todos tenemos la sensación de haber madurado algo últimamente. No hay “fin de la historia” por mucho que Francis Fukuyama lo predijera: los promotores del mundo abierto hablan ahora de proteccionismo; China supervisa una Ruta de la Seda contemporánea e infraestructuras a las puertas de la Unión Europea; y los gigantes de Internet afrontan el escrutinio de público y reguladores.

Más allá de si hemos abandonado o no el período de prosperidad bajo liderazgo anglosajón (Pax Americana), en 2017 quedó patente el riesgo de confiar la custodia y explotación de la información mundial a un puñado de repositorios acaparados por los gigantes de la Internet 2.0: las plataformas de Silicon Valley cuyos algoritmos controlan el flujo entre contenido y público, anteponiendo utilidad -rendimiento económico- a ética -calidad, veracidad o interés de una información de la que no se responsabilizan-.

La oportunidad para acabar con el monopolio de servicios que compiten por nuestra atención llega con la Internet 3.0, que se sustenta sobre una infraestructura de usuario a usuario (P2P), permitiendo transacciones verificables cuyo diseño impide la edición de datos retroactiva. Esta criptografía distribuida infundiría confianza en el intercambio pecuniario, pero también en cualquier servicio registral, incluyendo contenido (información y su historial).

Si el frenesí de finales de los 90 (Internet 1.0) impulsó la infraestructura de banda ancha que posibilitó la Internet 2.0 -redes sociales, internet móvil-, las bases de datos distribuidas que registran públicamente el histórico de modificaciones (blockchain), posibilitarán servicios fidedignos sin necesidad de autoridades que sancionen su legitimidad, pues el registro de todas las entradas reside en una copia incremental que comparten todos los participantes.

Blockchain incuba una ventaja que pronto se apreciará en su justa medida: por diseño, una base de datos distribuida ha automatizado el consenso para impedir la duplicación o modificación fraudulenta de objetos (sea dinero, un catastro inmobiliario o contenido digital).

En su artículo sobre criptomoneda, Satoshi Nakamoto definió una base de datos con entradas verificables entre usuarios capaz de adaptarse a cualquier servicio. La idea alberga el potencial de acabar con el monopolio de los repositorios digitales, pero antes deberá demostrar su resistencia a embates especulativos y operar usando menos energía.

Blockchain es una oportunidad para crear y preservar información de calidad, y quizá el principio del fin de modelos que priman el corto plazo sobre el interés general.